Verano robado

Recuerdo aquel euro caliente en mi mano a la hora de la siesta de un día de verano. Un helado para mí con un paseo, una calma y sueño para ti en mi ausencia. Recuerdo nadar, estar inquieta, buscar el mayor entretenimiento cuando las horas nacían muertas. Un libro se convertía en una nueva aventuraSigue leyendo “Verano robado”

Lo que le debemos al ruido

“Siempre me gustó el ruido en las noches solas, el saber de la actividad de alguien, como si la vida pasase irremediable, aunque yo conciliar el sueño no pudiera…” Al principio de mi todo, odiaba sin lugar a dudas el ruido. Ese momento en el que cerraba los ojos y de repente mi inconsciencia seSigue leyendo “Lo que le debemos al ruido”