Verano robado

Recuerdo aquel euro caliente en mi mano a la hora de la siesta de un día de verano. Un helado para mí con un paseo, una calma y sueño para ti en mi ausencia. Recuerdo nadar, estar inquieta, buscar el mayor entretenimiento cuando las horas nacían muertas. Un libro se convertía en una nueva aventuraSigue leyendo “Verano robado”